Si bien sabía de la existencia del libro “No le pidas peras al olmo” de la Lic. Hilda Levy, de hecho me había realizado diversos comentarios acerca del mismo (tanto colegas como pacientes), por alguna razón (que prefiero dejar pasar esta vez), recién hace un par de semanas despertó mi curiosidad en una librería y decidí leerlo. Para mi sorpresa, grata sorpresa, se trató de una lectura sumamente agradable, entretenida y útil, en tanto el recurso descriptivo de la autora frente a situaciones cotidianas, es más que ameno, divertido e inteligente.
Lo primero que causó en mí fue mucha gracia, mucho placer y ganas de seguir leyendo! Después, me permitio hacer la lectura profesional que corresponde. Pero si lo cito en este espacio es porque considero que cualquiera que se interese por conocerse un poco más a si mismo y a quienes estan cerca nuestro, como dice la autora “para aquellos que cuentan con un olmo en su jardín”… y pretenden que se convierta en pera, vale la pena leerlo.
Porque todos en algun momento de nuestra vida, estamos insatisfechos con algo, o con alguien, nuestro narcisismo nos hace dificil aceptar que el otro es diferente, esperamos y exigimos que cambie, pasamos de la ilusión a la desilusión, y obviamente a la angustia. Por eso quiero invitarlos a que lo lean, y quiero citar un comentario de la autora para reflexionar:
“Si los elegimos (al olmo se refiere) para plantarlos en nuestro jardín, ¿por qué no disfrutar entonces de sus ramas sólidas y elásticas, sus hojas hermosas, su tronco fuerte y robusto o su sombra reparadora?…”
Lic. Eliana Maratea