Hace un par de días que no dejo de escuchar a diario noticias vinculadas con la violencia en el ámbito escolar, y la alarma social que esto genera. Sin embargo, esta no es una realidad que surgió ahora, de repente, sino que la misma está presente (y casi ya instalada) hace tiempo. Recuerdo el caso de la escuela de Patagones, en ese momento todos estuvimos atentos a ver que y como se resolvía el caso. Después de un tiempo ya poco recordamos. Pero porque la violencia ha tomado como escenario la escuela? En primer lugar porque es el ámbito y la institución encargada de albergar a niños y adolescentes con el fin de formarlos y educarlos. Y la realidad parece mostrar que dicha función se ve desplazada por otras en pos de cubrir necesidades mas urgentes y primarias.
Los docentes se encuentran ejerciendo funciones para las que no han sido formados, que no se estudian, y se movilizan más por el instinto humano que por una estrategia pedagógica, a la hora de resolver cuestiones de la vida cotidiana.
Por otro lado, la escuela es entendida como el “escenario y caja de resonancia del contexto social” y es el reflejo de lo que los chicos perciben y experimentan en sus casas y en la sociedad misma. La escuela es el lugar donde decir y expresar lo que no se dice en otro lado. La escuela escucha…y es necesario no hacer oídos sordos.
Actualmente se han desarrollado diferentes investigaciones que intentan entender y buscar una salida al tema, pero los cambios socio-culturales no son fáciles de imponer. Sin embargo no debemos olvidar, que cuanto menos sabemos, menos podemos hacer.