Tengo la desgracia de tener un hijo adolescente….

“Hola, la llamo porque tenemos la desgracia de tener una hija adolescente…” , asi comienza la conversación telefónica un padre que se comunica para solicitar orientación ( o en sus palabras “ayuda”). Frase que me sorprende, pero no tanto, dado que deja leer el estado de saturación y desorientación en que se encuentra ese papá ante la adolescencia de su hija.

Ampliando el tema, este papá comienza a describir las conductas “inconcebibles!” de su hija. Desautorización, rebeldía, transgresiones constantes, y su desconcierto al respecto “yo no se si no entiende o que…”.

Todos tenemos adolescentes alrededor, ya sean propios o ajenos, en la familia, o en el trabajo, y conocemos que es esto de “la edad del pavo”.

Cuando se empiezan a observar comportamientos diferentes, contestaciones un tanto agresivas, hábitos diversos, actividades y amigos nuevos, cambios en la manera de vestir, rebeldía en un ….niño?, …púber?, ….joven?, en fin…, se suele escuchar “esta entrando en la adolescencia” . Y el tono de voz de este comentario refleja por un lado, una actitud de comprensión y justificación por el adolescente; y por el otro expresa la sensación de irritación que esa transición de los adolescentes genera en los adultos.

La adolescencia es una etapa evolutiva que se define como un periodo vital signado por profundos cambios estructurales (físicos y psíquicos), ante los cuales la rebeldía es una característica típica, y un recursos adpatativo con que cuenta el adolescente para “afrontar” y “confrontar” con estos cambios.

Lo que define a esta etapa es la transición, es una etapa que tiene la peculiaridad de dejar y tomar algo al mismo tiempo, de cambiar. En primer lugar, es una transición de lo infantil a lo juvenil, en donde se trata de dejar un cuerpo de niño y aceptar un nuevo cuerpo. Tal modificación promueve una reestructuración psiquica y emocional, la búsqueda de una identidad propia, y el ensayo de nuevos roles.

Esto se acompaña de una nueva forma de relación con los demás, ya sea padres o pares. Se observa que el adolescente se aparta reactivamente de sus padres, y parcialmente comienza a reemplazarlos por lo pares; los amigos son el primer punto de referencia y contención para un adolescente. El mejor amigo compite con la figura paterna, en tanto se presenta como alguien igual a él, y por lo tanto puede comprender lo que le pasa, la incertidumbre ante los cambios y el desconcierto. Es alguien con quien compartir lo que le pasa.

La sensación que atraviesa al adolescente recata la importancia de no quedarse solo, no quedarse afuera de…, y esto moviliza la necesidad de pertenecer, de buscar un grupo de pertenencia, de ser diferente pero igual a otro, otro con que identificarse. Este punto es el que promueve la conformación de las actuales “tribus urbanas” tan diversas y particualres.

Este proceso natural de transición también implica un juego de renuncias, fundamentalmente a los ideales forjados en la infancia acerca de como sería de grande, a la imagen corporal que se había formado de sí mismo para cuando crezca. En este caso las diferencias entre lo idealizado y la realidad de la imagen corporal genera un intenso conflicto que suele traer dificultades, promoviendo a veces, la búsqueda de soluciones mágicas, transitorias, cambiantes y no siempre sanas.

Esta diferencia conflictiva entre lo que se quería ser y lo que se es, es dificil de resolver y afrontar para el adolescente, con los miedos e inseguridades sobrevienen los cambios de humor, la vergüenza y el sentimiento de inferioridad frecuentemente observados, el aislamiento, el abandono personal o la excesiva preocupación por la imagen.

Fente a ésto, la actitud desafiante, transgresora y rebelde que presentan no es más que el recurso defensivo del momento, frente a dicho proceso de cambio.

Por eso es tan necesario e importante el apoyo, entendimiento y el acompañamiento que la familia pueda brindar en ésta etapa evolutiva de reestructuración y reactualización psíquica, donde todo lo construido y alcanzado hasta el momento está sujeto a revisión. Frente a la ambiguedad de los procesos inherente a la adolscencia, no se trata de desesperarse, sino de ser paciente, contener, dialogar y buscar orientación cuando se sienta que se está llegando al límite.

Lic. Eliana Maratea

2 Responses de “Tengo la desgracia de tener un hijo adolescente….”

  1. Mabel says:

    Mi hija es adolescente, pero no es una desgracia para mí, me encuentro a la deriva, pues sus cambios de humor me dejan sorprendida, llora con mucha facilidad, a veces no sé cómo reaccionar. Sí hablamos bastante, la abrazo con frecuencia y escucho sus palabras, que a veces no me gusta lo que dice, pero la escucho hasta el final. A veces no sé si voy a sobrevivir a este periodo, es intenso y requiere estar muy alerta para no cometer errores. Adoro a mi hija y espero que salga bien de esta etapa, sólo que a veces no sé si estoy en buen camino. No sólo ellos están al límite, como padres también. Afortunadamente cada día se renuevan las fuerzas y el deseo de verla salir de esta espiral.

  2. lisbette says:

    Buenos días, leí su articulo con detenimiento, mi hija esta pasando por esa etapa y me siento super frustrada como madre, trato de complacerla en lo que pueda es mas creo que demasiado para ver si veo algún cambio y lo que recibo es otra cosa, que hasta me a echo pensar que es muy interesada, solo quiere dormir, no quiere hacer ninguna actividad física, esta metida en Internet todo el día y si sel o quito bueno la cara es de terror, si le mandas hacer algo , tiene floja así este acabándose de levantar de la cama, su cuarto parece cueva de oso, a veces no le digo nada, para ver hasta donde llega, pero luego no aguanto no puede ser que sea una niña y este tan a lo suyo y no pueda ni siquiera lavar un vaso donde beba agua. todo le molesta, la cara es de aburrimiento todo el día, y me preocupa por que tiene una hermana de 9 años y esta me empiece a copiar conductas, esta etapa de adolescencia cuanto tiempo dura, yo se que pase por eso, pero definitivamente las personalidades son distintas !!! Le agradecería muchísimo una orientación o un concejo. gracias.

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