Hay momentos en la vida de una persona en los que es frecuente hacerse preguntas como ¿Y ahora que hago? o ¿realmente tengo ganas de esto?. Son preguntas que generan confusión, desconcierto y dan cuenta de una necesidad de cambio, exigiendo reflexionar y decidir. Son momentos en donde la ansiedad, y la angustia de la vacilación ante un futuro incierto, potencian las inseguridades personales.
El trabajo es considerado como fuente de desarrollo, maduración y desenvolvimiento de aptitudes. Sin embargo, puede constituirse en fuente de conflictos, ansiedades e insatisfacciones trasladándose y afectando otras áreas vitales. Por esto ubicarse apropiadamente en una situación de estudio y/o trabajo es fundamental para el bienestar y salud de todo individuo.
En estos tiempos de incertidumbre, adolescentes y adultos se enfrentan a una misma dificultad: la elección de un Proyecto de Vida en el cual compatibilizar los intereses, los objetivos y las habilidades personales con las posibilidades reales de inserción laboral que ofrece el mercado.
Las consultas recibidas nos muestran los factores que se repiten a nivel individual: la búsqueda de una identidad vocacional y ocupacional, la dificultad presente en cada persona para poder elegir y decidir, fundamentalmente al considerar los movimientos del mercado en términos de oferta-demanda de profesiones y ocupaciones.
Al hablar de identidad y proyecto de vida personal, necesariamente debemos considerar las particularidades de cada persona, sus características de personalidad. Es en este sentido que la Elección Vocacional, se entiende en términos de un proceso que se desarrolla a través de una serie de estadios, en diferentes momentos de la vida de una persona. Como tal, implica una orientación y un conocimiento personal, que se sostiene en la construcción y el desarrollo de una Identidad vocacional y el concepto de sí mismo. Ambas instancias se estructuran en función de las experiencias familiares tempranas de cada sujeto, del contexto social en el cual se encuentra inserto, y la percepción e integración que cada persona halla realizado de ambas instancias.
La elección de una carrera es parte de ese proceso continuo de diferenciación y constitución de la personalidad y la identidad, donde la elección de determinados roles sociales y el rechazo de otros, estará directamente relacionado con las características que el individuo se atribuye a sí mismo.
En tanto es una etapa de auto-descubrimiento y construcción del rol social adulto, es importante destacar que construir proyectos sobre la base de la ignorancia y la desinformación resulta altamente riesgoso, y lleva a afrontar situaciones de angustia y frustración en cuanto a la necesidad de autorrealización personal.
Asimismo, es necesario tener presente que tal proceso requiere una participación activa de la persona involucrada para reflexionar y aprender a elegir, decidir y actuar según sus propias inquietudes, siendo parte de su crecimiento, maduración y desarrollo personal.
El joven que està en la insertidumbre debe ser bien asesorado para no estar gastando inùtilmente su energia y perder años de juventud en algo que no le reditua satisfacciòn.Por otra parte està la cuestiòn econòmica, si no trabaja gasta inutilmente el dinero de sus padres y si trabaja serà doble esfuerzo para èl pues no le gusta la carrera que eligio y le proporciona gastos que luegos no le reditua beneficios sólo arrepentimiento,